Tolerancia al riesgo


Uno de los elementos a considerar por los asesores de inversión antes de iniciar una relación con el cliente es el nivel de tolerancia al riesgo. La inversión en bolsa requiere por parte del cliente y su asesor una planificación. Es necesario establecer el horizonte de la inversión, el propósito de la misma y una vez definido el riesgo permitido iniciar un camino concreto que lleve a un crecimiento de las inversiones.

Uno de los elementos a considerar por los asesores de inversión antes de iniciar una relación con el cliente es el nivel de tolerancia al riesgo. La inversión en bolsa requiere por parte del cliente y su asesor una planificación. Es necesario establecer el horizonte de la inversión, el propósito de la misma y una vez definido el riesgo permitido iniciar un camino concreto que lleve a un crecimiento de las inversiones.

El riesgo y su aceptación es un tema centrado en la psicología y personalidad del inversor. Como todo tema psicológico es complejo y no existen reglas categóricas en su definición. Los inversores deben rehuir aquellos asesores que por prisas analizan estos temas de forma superficial. Muchas veces he oído preguntas simples como qué clase de inversor eres: conservador, agresivo o medianamente agresivo. Estos conceptos son relativos y subjetivos y es de gran importancia tomar el tiempo necesario para estudiar y determinar por ambas partes (inversor y asesor) el nivel de riesgo que realmente puedo asumir. Esto lleva tiempo y conocimiento mutuo en la relación, pero es fundamental. En mis años de experiencia he visto malos entendidos cuando las crisis y correcciones de los mercados ocurren. La falta de entendimiento hace que la relación pueda dañarse, el cliente se siente mal informado, no entendido, etc. Las prisas en este mundo actual por definir todo rápidamente en este proceso de inversión no es recomendable.

El ejercicio de análisis de esta tolerancia debe realizarse por el cliente en primer lugar. El inversor debe preguntarse qué quiere hacer con esta inversión, como va a reaccionar si sus inversiones bajan en un momento determinado un 10&. ¿Vendería todo rápidamente? ¿Podría dormir tranquilo? ¿Asumiría que estas subidas y bajadas son cosas normales en un crecimiento en el tiempo?

Un segundo paso es ver el riesgo inherente en las inversiones y en los productos. Los productos fundamentales, además de inversiones en cash, son renta fija (bonos, deuda corporativa, de agencias del gobierno, bonos municipales) y renta variable (acciones). El entender el riesgo de cada producto puede ayudar a identificar claramente dónde el inversor quiere estar. Existe riesgo en cualquier producto de inversión: La renta fija baja y sube su valor liquidativo dependiendo de los tipos de interés. Este valor dependiendo del vencimiento del bono y su calidad crediticia es siempre variable. La renta variable varía de acuerdo a la demanda de esas acciones por parte de los compradores. Si el mercado decide vender baja de valor y si es al contrario sube. Estos conceptos sencillos son los que el inversor debe analizar pensar y asumir con todas las consecuencias antes de iniciar el camino largo de una buena inversión.

Insisto en que el inversor debe determinar su nivel de riesgo y expresarlo con claridad al inversor. Existe un factor psicológico en muchos inversores de que no entiende bien las reglas del juego y el asesor en su experiencia sabe mas que el. Esto no es verdad, cada persona es diferente y lo importante es conocerse asimismo antes de empezar.

Riesgo y predicción

Muchos inversores confunden el riesgo con el conocimiento exacto de una inversión. Si una persona tiene un C.D. al 4,5% que le vence en un año, esta persona sabe lo que va a recibir al vencimiento. Uno puede pensar y es humano hacerlo así que esta inversión no tiene riesgo porque sé lo que va a ocurrir en un año. Recibiré tantos intereses.

Es cierto que un inversor no tiene ninguna preocupación con una inversión así puesto que uno sabe el rendimiento, pero este inversor está sufriendo un auténtico riesgo en caso de que la bolsa de acciones suba en ese mismo periodo un 10%. Está perdiendo la oportunidad de ganar más. Muchas veces el gran riesgo consiste en no estar presente en aquellos productos de crecimiento aunque no pueda palpar el resultado final de mi inversión.

Otra mala interpretación es asumir que los bonos son en sí mismos productos de menor riesgo que la renta variable. No siempre es así, cuando existe un horizonte largo el mercado de renta variable puede ser más seguro y por tanto conservador que el de renta fija.

Por ejemplo el año pasado con motivo de la subida de tipos de interés el mercado de bonos perdió mucho, el mercado de renta fija subió substancialmente. Estar en bonos en un año como el 99 fue indudablemente un error.

Resumiendo, es fundamental que el inversor tenga conocimiento de uno mismo y él es la mejor persona para determinarlo. Ningún asesor de inversiones puede juzgar la personalidad y el carácter del inversor en su auténtica dimensión. Si así lo manifiesta esto es un mal signo.

Formas de reducir el riesgo

Una realidad en esta sociedad de hoy es que hay que estar en la bolsa si deseamos hacer crecer nuestros ahorros. Con los tipos de interés actuales, la inflación y los impuestos prácticamente hacen desaparecer el interés de un certificado de depósito.

La mejor regla de oro es diversificar entre productos de todas clases, sectores y filosofías. Esta diversificación se obtiene sobretodo con fondos de inversión, aunque un inversor con experiencia puede con acciones individuales crear su propio fondo diversificando en diferentes sectores. Una vez asumido el riesgo y dependiendo de los aspectos individuales de cada uno se procede a la compra y selección de productos adecuados y la forma de penetrar el mercado poco a poco, de golpe, etc. El caminar en la inversión es largo y lleno de altibajos como la vida misma pero la historia nos demuestra que la bolsa y los ahorros siempre crecen. Observo estadísticas del Nasdaq, compañías en estos días tecnológicas, pero de tamaño menor que los Blue Chips y observo su proceso desde su creación en 1981. A finales del 81 el índice era de196. Hoy en estas fechas está en 4.000. En estos casi veinte anos en cuatro ocasiones bajó el índice (1984, 1987, 1990 y 1994) y el crecimiento ha sido continuo y en muchos años como el pasado dramático (85%).

Para aprovechar estas oportunidades debemos pensar en un largo plazo y aceptar en nosotros mismos con claridad y fuerza la tolerancia del riesgo que debemos tomar para así prosperar en las inversiones.

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Juan Manuel Maza - Asesor de Inversiones USA
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